¿Qué es la piómetra en una perra? ¿Cómo la puedo detectar?

 

Desde hace tiempo se ha intentado controlar y modificar el celo en las perras. Normalmente las perras entran en celo cada 6-7 meses. Es importante conocer de manera general lo que ocurre en cada fase del ciclo estral para poder entender mejor esta patología.

 

FASES CICLO ESTRAL:

Anestro:periodo de unos 3 ó 4 meses en los que hay un reposo del sistema reproductivo.

Proestro:aparece una secreción sanguinolenta vaginal. Dura entre 7 y 10 días. En esta fase los machos ya son atraídos por la hembra pero ésta no acepta la monta.

Estro:es la fase de celo en la que la hembra es fértil y acepta la monta. Ya no hay sangrado pero la vulva aumenta de tamaño. La duración es de unos 7 o 10 días y este es el momento de la ovulación.

Metaestro: coincide con la fase luteínica, la hembra rechaza la monta. Durante el metaestro no hay signos externos de actividad ovárica.

En algunas ocasiones se intenta evitar de manera temporal la aparición del celo a base de tratamientos anticonceptivos alternativos a la esterilización quirúrgica. Sin embargo estos fármacos no están exentos de efectos secundarios y entre ellos debemos destacar principalmente la PIÓMETRA y los TUMORES MAMARIOS.

 

¿Qué es la piómetra?

– Una PIOMETRA se define a groso modo como una infección uterina, que causa acumulo de pus, secreciones y bacterias en el útero. La piómetra es probablemente la patología reproductiva más frecuente en la perra. Puede describirse como una alteración aguda o crónica del endometrio, que aparece durante la fase luteínica en hembras de cierta edad, y se estima que puede afectar a más del 25% de las perras no castradas a la edad de 10 años. En gatas la incidencia es considerablemente menor, pero esto puede ser debido a que hay una mayor proporción de gatas que de perras ovariectomizadas a edades tempranas.

– Los tratamientos supresores del celo a base de progestágenos sintéticos pueden ser causa desencadenante de la aparición de piometra si la administración ocurre en un momento del ciclo en el que el endometrio se encuentra bajo la influencia de elevadas concentraciones de estrógenos endógenos, o bien bajo la acción de elevadas concentraciones de progesterona. Por ello, estos tratamientos deben aplicarse siempre durante el anestro, cuando las concentraciones séricas de hormonas endógenas se encuentran en niveles basales.

Se produce como consecuencia de una colonización bacteriana en el útero de la hembra por parte de bacterias oportunistas que forman parte de la flora vaginal habitual.

 

TIPOS DE PIÓMETRAS:

ABIERTA: El cuello del útero permanece abierto. Habrá descarga de material sanguinolento o mucopurulento por la vulva. Es la forma más frecuente.

CERRADA: El cuello del útero se mantiene cerrado por lo que no hay evidencia de ninguna secreción vaginal. Es la de mayor gravedad, ya que si no se diagnostica y se opera a tiempo puede producirse una ruptura del útero, liberando todo el contenido purulento la cavidad abdominal, produciendo una peritonitis severa.

 

FACTORES DESENCADENANTES

– La mayoría de los casos de piómetra tienen lugar en los dos meses posteriores a la ovulación, siendo más probable su aparición cuando previamente se han empleado estrógenos como abortivos o para prevenir una gestación, o tras la administración de progestágenos para evitar el estro.

-La piómetra es consecuencia de la acción consecutiva celo tras celo de las hormonas sexuales sobre el útero:

  • Durante la fase luteínica se desarrolla una hiperplasia endometrial fisiológica debido a la estimulación prolongada de las elevadas concentraciones de progesterona propias de esta fase del ciclo.

-En las hembras de cierta edad, y con más frecuencia en hembras que no han tenido ninguna gestación, cuyo útero ha estado sometido a la estimulación progesterónica durante varios ciclos consecutivos, esta hiperplasia endometrial fisiológica mencionada anteriormente tiende a no regresar completamente al final del metaestro, y se mantiene durante todo el anestro.

-En el ciclo siguiente, el endometrio ya parcialmente hiperplásico, volverá a estar bajo la influencia de la progesterona durante los 2 meses que dura la fase luteínica. El estímulo de la progesterona sobre las zonas endometriales ya hiperplásicas induce el desarrollo de quistes endometriales, incrementando la cantidad de secreción presente en la luz uterina.

Esta situación conlleva a un ambiente idóneo para el crecimiento bacteriano, y además, la respuesta inmunitaria se encuentra disminuida bajo la acción de la progesterona, lo cual favorece el desarrollo de la piómetra.

 

SINTOMATOLOGÍA

Los síntomas iniciales de la piometra son inespecíficos en su inicio, se incluyen:

  1. Depresión.

  2. Distensión Abdominal.

  3. Cuadro Febril.

    piometra perra

Sintomatología específica:

  1. Lamido de la zona vaginal.

  2. Enrojecimiento de la vulva.

  3. Secreción de pus rojizo-amarillento y maloliente.

  4. Poliuria-Polidipsia.

Si no se produce un diagnóstico adecuado, los síntomas avanzan y se pueden producir fiebres más altas, abultamiento claro del abdomen, vómitos, diarreas, e incluso la muerte del animal.

 

TRATAMIENTO

-El tratamiento de elección es QUIRÚRGICO. La ovariohisterectomía es la que ha demostrado mayores tasas de supervivencia. La cirugía debe realizarse lo antes posible, previa estabilización del paciente.

Quirófano pequeños animales

-En animales de alto valor reproductivo que padezcan piometra de tipo abierto y estén estables, podría aplicarse un tratamiento médico a base de antibiótico y prostaglandinas. Sin embargo, el tratamiento médico no es tan eficaz y es frecuente que conlleve a recidiva, por esta razón no se plantea como primera opción ya que en cualquier caso será necesario el tratamiento quirúrgico.

-La prevención de esta enfermedad consiste en la esterilización de aquellas hembras que no estén destinadas a la reproducción. Además, es recomendable no hacer uso de tratamientos hormonales anticonceptivos o de inhibición del celo. Es también útil llevar un calendario de fechas de celos de nuestra perra. Esto nos permitirá determinar si un sangrado vaginal está ocurriendo en las fechas previstas y podemos esperar que se trate de un celo normal o si debemos sospechar de una piometra.

Es recomendable realizar controles ecográficos periódicos, ya que permiten detectar la hiperplasia endometrial quística previa a la piometra y por lo tanto la susceptibilidad de padecer esta grave enfermedad.

 

Raquel Miraz

Veterinaria Interna

Hospital Veterinario San Vicente

 

 

 

 

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Veterinario San Vicente

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